La Comunidad de Regantes Alciri, ubicada en el término municipal de Cañada, se constituyó formalmente a principios de la década de 1980 con el objetivo de organizar de manera colectiva el uso de las aguas subterráneas de la zona. Ante el progresivo descenso de los niveles hídricos de los acuíferos en el Alto Vinalopó, los agricultores locales vieron la necesidad de unirse para gestionar de forma ordenada las extracciones del pozo que abastece al colectivo.
Con el paso de los años, la entidad asumió la tarea de modernizar su red de distribución, sustituyendo las antiguas conducciones para transitar hacia un sistema de riego localizado a presión. Esta transformación técnica permitió optimizar el uso del agua y reducir las pérdidas por filtración. En las últimas décadas, la comunidad se integró en la planificación hídrica de la comarca, colaborando con los organismos de cuenca para asegurar la regularización de sus derechos de agua y garantizar la supervivencia de los cultivos tradicionales de vid, olivo y frutales de sus comuneros.